Las fábricas tiran cantidades grandes de cinturones de seguridad coloridos todo el tiempo a consecuencia de normas de seguridad estrictas: el material que no pasa las pruebas de calidad es destinado al vertedero de basura donde estos tejidos hechos del material sintético duradero no se descomponen.
El reciclaje de fibras de textil reduce la necesidad del espacio de vertedero de basura y ahorra la energía ya que no es necesario producir los materiales vírgenes ni transportarlos. El reciclaje también reduce contaminación y ahorra aqua comparado al tenir y processar los materiales vírgenes.
Tras graduarse en el Royal College of Art de Londres, se centro en el desarrollo de tejidos experimentales y futuristas en Japón, donde ella se apasiono de la fabricación de tejidos versátiles e innovadores. Este encuentro despertó su instinto sobre la sensibilidad sostenible al observar el pequeño impacto medioambiental que podría tener la fabricación de productos de lujo. En 2000 Inghua Ting creo TING con una idea, crear productos funcionales ubber-cool fabricados con materiales que su destino era el ser desechados y convertirlos en fantásticas creaciones, como las realizadas con cinturones de seguridad.
Todos los productos TING son hechos a mano en el Reino Unido por artesanos muy hábiles.
La ropa vieja y los tejidos que son apropiados para la reutilización pueden ser reciclados en tiendas benéficas o colocados en recepientes para reciclaje de ropa.
La tela desechable no apta para ser reutilizada se clasifica por tipo, color y calidad. Después, esta tela se tritura y desfibra. El material desfibrado de alta calidad se mexcla con la fibra virgen y es hilada dando una nueva fibra. El material desfibrado de baja calidad es reciclado para hacer trapos, relleno de cojines y colchones, refuerzo de alfombras y fregonas de algodón.